La piedra movida
por tu pie sostenido
sobre agua de putrefacción
de lágrimas.

En sitio de ojos
la enfermedad de llorar.
En tu oído ―quién sabe si en tu oído―
mi corazón secreto, enemigo.

El modo que sé no piensa.
Del modo como no sé, así siento.
Sin tomar tu mano,
sin hacerte saber que es ahora.

El tiempo sepultado
para el gran nacimiento terrestre
aún no lo sabe.

En el círculo de dentaduras
y rostros perdidos, canto.
En la lluvia, en el aire.